El efecto Maiden: a un año del gran recital

Es precisamente este día en que se conmemora un año del que ha sido considerado el más grande concierto en la historia del metal en El Salvador. Iron Maiden se presentaba ante aproximadamente 25,000 salvadoreños ansiosos de presenciar un show sin precedentes.

Recuerdo la noche anterior. Una oleada de homicidios manchaba de sangre, una vez más, las páginas de los medios informativos. Las cosas no estaban optimistas. Sin embargo, y por una inexplicable razón, los fans de rock y del metal en El Salvador, nos reunimos ese inolvidable día para intentar ser felices por unas horas, llenarnos de hermandad, y demostrar, a diferencia de lo que los detractores del metal en el país han dicho hasta el cansancio, que no somos una minoría.

El poderío de la comunidad rockera y metalera sacó sus mejores galas, y mostró que el metal tiene una palabra, una reputación y una cultura, vista lastimosamente desde una perspectiva errada, como consecuencia de la doble moral imperante en una sociedad de doble cara.

La velada discurrió en la más grande armonía. Los metaleros salvadoreños construyeron dioses, sueños y utopías en una noche que fluyó con la mayor normalidad.

Una copiosa tormenta dio el toque final a esta gran noche.

Aquella noche de gloria sembró una semilla. Una oleada de conciertos de muchas bandas de renombre se avecina a el país. Todo ello ha sido atribuido como consecuencia de esa velada que hubiéramos deseado que no terminara jamás.

Mientras tanto, seguiré viendo más videos que me recuerden a la “gran noche”.